Una luna azul para acabar el año. ¡FELIZ 2010!

Dado que los meses del calendario gregoriano, que es el que usamos en la mayoría de los países occidentales, tienen una duración media de 30,5 días, y que el tiempo medio entre dos lunas llenas es de 29,5 días, cada año solar tiene aproximadamente once días más que el año lunar.

Esta diferencia de días se va acumulando de tal forma que cada dos o tres años (para ser más exactos cada 2,7154 años de media) hay un mes -y en algunos años dos- en el que hay dos lunas llenas, fenómeno que en inglés se denomina blue moon, luna azul, aunque la Luna en realidad no cambia de color.

Y este año resulta que tenemos una luna azul justo en la noche de fin de año, concretamente a las 20:13 (hora de España, UTC +1), lo cual no deja de ser una curiosa coincidencia, aunque para los países que nos llevan unas horas de ventaja en realidad esta luna azul no será de fin de año sino de año nuevo; la otra luna llena del mes fue el pasado día 2 a las 8:32.

El que una luna azul coincida en fin de año, por cierto, pasa más raramente. La anterior fue en 1990, y la próxima no será hasta 2028.

Pero en cualquier caso, que despidáis bien el año.

(Homer Tribune y algunos datos más en Ciencia@NASA).

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Rayos X para «desnudar» pasajeros en los aeropuertos

Tal y como está el patio, más pronto que tarde podría ser habitual encontrar en cada vez más aeropuertos cabinas similares a los actuales detectores de metales, pero que ofrecerán a los vigilantes una imagen tridimensional y de algún modo real de cómo sería la imagen en rasgos de los pasajeros desnudos.

Este tipo de cabinas pueden funcionar de dos modos distintos, aunque los resultados son similares.

-Por ondas milimétricas, en la que se emiten ondas de radio desde dos antenas que giran en torno a la persona. A partir de la señal de radio reflejada se obtiene una imagen 3D del sujeto. Esta tecnología ya se utiliza en una veintena de aeropuertos de EE UU.

-Por Rayos X. Ya sólo el concepto acojona, aunque en este caso los Rayos X no atraviesan el cuerpo sino que se proyectan desde delante y desde detrás de la persona. Dado que la materia orgánica dispersa más fotones de los que absorbe se puede obtener una imagen bidimensional del cuerpo bastante precisa.

En ambos casos, en teoría esto permitiría detectar casi cualquier tipo de sustancia artificial: explosivos, drogas, piezas de metal y plástico, etc. Y en ambos casos el vigilante verá las imágenes desde un lugar remoto en una habitación cerrada. Al parecer la imagen mostrará borroso el rostro “y tal vez otras partes del cuerpo” – lo cual no tiene mucho sentido si se trata de una exploración completa.

Como viene siendo habitual con estas prácticas, el derecho a la intimidad pasa a segundo plano con la justificación de la seguridad. Como se recoge en Underwear Bomber Renews Calls for ‘Naked Scanners’

“Si, hay alguna ligera violación de la intimidad en una exploración de cuerpo completo” afirma un representante del partido republicano [de los EE UU] “pero si así se pueden salvar miles de vidas a mí me vale.”

En La Información también hay un gráfico que explica cómo funciona este sistema.

Air Berlin obtiene luz verde al uso de tecnología por satélite en los aterrizajes

La compañía aérea Air Berlín ha sido autorizada por la Oficina Federal alemana de Aviación a utilizar la tecnología GLS en sus vuelos, informó la aerolínea.

La tecnología GLS (Global Position Landin Sytem) es utilizada con éxito en los sistemas de navegación de vehículos y teléfonos móviles, y Air Berlín la estaba poniendo a prueba desde 2008.

Air Berlín se convierte en la primera compañía aérea del mundo que recibe el visto bueno de una autoridad nacional para usar esta tecnología por satélite

Air Berlín, segunda en importancia de Alemania, se convierte así en la primera compañía aérea del mundo que recibe el visto bueno de alguna autoridad nacional al uso de esta tecnología por satélite.

La tecnología GLS (Global Position Landin Sytem) es utilizada con éxito en los sistemas de navegación de vehículos y teléfonos móviles, y Air Berlín la estaba poniendo a prueba desde 2008.

La GLS permite vuelos de aproximación altamente precisos y aterrizajes muy exactos, y, en comparación con los habituales sistemas instrumentales de aterrizaje (ILS) permite una navegación más flexible.

Según Air Berlín, los vuelos de acercamiento son más efectivos, más cómodos y más silenciosos, además de que ofrece un importante potencial de ahorro en costes.